Un tiro certero con arco a un
anfíptero puede hacer que esta
criatura caiga del cielo al suelo.
Al ser pacífico por naturaleza,
el anfíptero solo intentará huir
de su atacante.

Al perseguir a uno y montarlo, la
bestia finalmente comenzará a
contraatacar para intentar
deshacerse de su jinete. El
animal intentará morder a
cualquiera que se le suba.

Pero como la mayoría de animales,
el anfíptero se puede doblegar. Al
protegerse de alguna forma de las
mordidas de su peligroso pico
mientras está montado sobre él, el
animal eventualmente se calmará.

Estos anfípteros domados serán
completamente leales a su amo.
Pueden montarse al igual que otras
criaturas y volar de forma similar
a los élitros. Al mirar arriba
estando sobre un anfíptero, este
ascenderá, y al mirar abajo,
descenderá.

Siendo protectores de la jungla,
es natural que se puedan criar
anfípteros utilizando galletas.

Lo que al anfíptero le falta en
fuerza lo compensa con velocidad,
siendo uno de los medios de
transporte más veloces conocidos.
