Los gusanos de la muerte tienen
dos ataques principales. El 
primero y más común es el agarre
de lengua. El gusano sacará por
la boca un apéndice con aspecto
de lengua retráctil para agarrar
y herir a su presa.







El segundo ataque, y más raro,
consiste en que el gusano lanza
bloques cercanos al aire. Estos
mandarán a volar a quienes estén
sobre ellos y, al momento de caer,
los bloques pueden aplastar a la


















presa del gusano. El poder de este
ataque se incrementa dependiendo
del tamaño del gusano.
