He aquí el §nnaga§r. La hermosa
ninfa da paso a esta aterradora y
primitiva bestia que, una vez
distraída su presa por su anterior
belleza, salta al agua y comienza
su ataque. Dado que las sirenas
a menudo vienen en grupos de dos
o más, el ataque de estas bestias
puede significar una muerte segura
para muchos marineros. Pero existe
una manera de protegerse de su
aparentemente ineludible canción.













Al fabricar y equiparse tapones
para los oídos hechos con botones
de madera, uno puede ignorar el
llamado de la sirena mientras está
en el mar. Aun así se convertirán
en nagas si se les acerca.

Si se logra matar una sirena, se
pueden obtener fragmentos y
cristales de prismarina, junto con
§nescamas §nbrillantes.§r
